El mejor viaje que realizè este año fuè a principio de mes, una cicletada por cuatro dìas que junto a mis compañeros hemos denominado "De la Cordillera al mar". Esta hermosa travesìa se llevò a cabo con el fin de cerrar nuesto ùltimo año en la carrera de ecoturismo, y la verdad no pensabamos que iba a ser tan enriquezedor, ya que la ruta incluia solo pequeños pueblos de los cuales algunos jamas habia siquiera escuchado, lo ùnico que tenìamos claro es que comenzabamos en el pueblo de Putaendo (V regiòn, provincia de San Felipe de Aconcagua) y terminabamos en Pichidangui (IV regiòn, Provincia de Choapa). Al llegar a Putaendo
(Putaendo.- Voz mapuche: Buta Entu. Nombre de un cacique de la región. Otros lo traducen como estero pedregoso y también lugar de pataguas.)
con nuestro bus cargado de bicicletas (eramos 30 aprox.) el viernes en la mañana, como que llegabamos un poco a romper el silencio de este apacible pueblo. Se veìa que recien comenzaba el movimiento y de a poco las personas comenzaban a tomarse la plaza, que se nota un lugar importante de reuniòn. El frescor y la calma nos daban la bienvenida al igual que las personas muy amables que conocimos. Dos cosas que me llamaron mucho la atenciòn en ese lugar fue un letrero ubicado bajo un gran pimiento en la plaza, donde dice que el gral. San Martìn habrìa atado su caballo ahì durante el paso del ejercito libertador por ese lugar. Lo mas increible es que la gente se saca fotos en ese letrero...o sea, imagino que si Sn. Martin estubo en Putaendo atò su caballo en muchos lugares no?, entonces por que justo en ese àrbol poner el letrero?...en fin, de todas maneras uno se lo imagina y pienso que esa es la finalidad deL letrero, ademàs muchas leyendas se crean a partir de hechos de los que no hay ninguna evidencia, pero se masifican y se toman como verdades, ayudando bastante al turismo en este caso, ejemplo de esto es la leyenda del monstruo de lago Ness, en donde miles de turistas viajan especialmente a Escocia, dejando hasta 50 millones de dòlares anuales por solo ir en busca del monstruo.

Cabe destacar tambien en este pueblo, la hermosa parroquia de San Antonio de Padua (Santo patrono del lugar) que data de 1729, siendo la primera parroquia en San Felipe, perteneciente a Santiago.
en 1485, durante la invasión incásica de Túpac Yupanqui, su hijo Huaina Cápac cruzó el macizo andino y descendió por este valle, acampando en Putaendo e incorporando el valle del Aconcagua a la civilización incásica. También se detuvo aquí la expedición de avanzada de Diego de Almagro, en 1536. La razón del tránsito de incas y españoles se debe a que el «camino del inca» pasaba por este valle. Dicha ruta fue la comunicación más expedita entre las tribus de los valles de La Ligua, Aconcagua y Mapocho. En resumen hay bastante de historia que conocer en este bonito pueblo, ademàs de sus calles y su estilo campestre.
Luego de nuestro paso por este lugar, continuamos por el camino hasta encontrarnos con un cruce en donde se acababa el asfalto y comenzarìa nuestra travesìa ahora solo en bicicleta, bajamos todo, nos preparamos y partimos por un camino bastante seco, pero con bonito paisaje de cerros y àrboles nuestra primera parada serìa en la cima de una montaña cercana a La mostaza para luego bajar todos juntos en descenso hasta el pueblito de Alicahue. Ya en el descanso tras la subida fueron llegando algunos con daños en sus bicicletas, lo que nos detuvo algunas horas en reparaciòn e hidrataciòn, por el fuerte sol que pegaba en ese momento.
La bajada fuè buenisima, llegando a altas velocidades en descenso con el viento en nuetros rostros y el paisaje inmenso a nuestro al rededor, incluyendo rios por los que habìa que pasar muy rapido para no quedar atrapados y en donde el agua que saltaba nos refrescaba el cuerpo, quedando muy mojados en tan solo segundos de cruzar esos rios en nuestras cletas.
Ya en Alicahue se muestra un paisaje tìpico de zona rural, con casas muy antiguas de adobe, calles silenciosas y personas transportàndose a caballo con todas las tradiciones propias de estas zonas tan tipicamente Chilenas, incluso tuvimos la suerte de encontrarnos con una actividad "huasa" que se estaba realizando en la media luna del pueblo, en donde hombres experimentados le enseñaban a sus hijos a arriar vacas y enlazar ganado, era en realidad todo un arte como lo lograban, ademàs de que es una actividad que se reraliza a diario ya que està relacionada con sus formas de subsistencia.
En este pequeño pueblito campesino tuvimos la posibilidad de alojar en una escuela rural. Nuestras carpas las instalamos en la cancha de la escuela y algunos prefirieron dormir en las salas. Al otro dìa debiamos partir muy temprano rumbo a Chicolco, donde serìa la proxima parada.
Hacia Chincolco creo que nos encontramos con la cuesta mas dificil de subir, incluso muchos la hicieron casi por completo a pie con sus bicis al lado, fué realmente dura, asi como tambien el premio de un condor volando a muy baja altura cuando llegamos a lo mas alto y por supuesto la enorme bajada que se nos venìa para ya acceder al pueblo...
La bajada fué realmente fuerte, pienso que alcanzamos velocidades de hasta 60 km/h sin exagerar, era una gran pendiente y habia que ir con todos los sentidos a mil, porque cualquier movimiento mal hecho o alguna mala desciciòn en esos segundos de esquivar piedras a toda velocodad podìa ser muy grave, menos mal que no hubo mayores complicaciones salvo un par de piezas de bicis que volaron y quer luego hubo que reponer y alguna caida menor que no pasò a mayores, en todo caso la experiencia de ir a esa velocidad sintiendo todo de primera mano,el viento, el polvo, los olores, las aves, etc. fue inolvidable...de aquello no hay muchas imagenes, ya que obviamente ibamos todos preocupados de llegar bien y sintiendo las sensaciones sin interrupciòn...
Al terminar el camino de piedras y comenzar el asfalto nos dimos cuenta que habiamos llegado a Chicolco, inmediatamente sentimos esa brisa fresca de sus calles rodeadas de àrboles y fue inevitable descansar en su plaza a la sombra de los àrboles, mientras de a poco nos ibamos reuniendo todos, cada uno con su propia experiencia que contar sobre la fuerte bajada...
...Continuando con la historia, y luego de descansar y arreglar algunas bicicletas continuamos rumbo a Pedegua, próxima parada de reunion antes de llegar al lugar donde pasariamos la noche...este camino fué realmente bonito, ibamos por la carretera y ya se comenzaba a notar el cambio del paisaje cordillerano al nortino, ya podiamos ver mas vegetación propia de lugares secos, como cactáceas, chaguales, etc. Durante el camino pasamos al pueblito de Petorca donde almorzamos unas ricas empanadas caseras, conversamos con algunos lugareños y visitamos un centro turístico donde se venden productos confeccionados por gente perteneciente a la provincia de Petorca y sus respectivas comunas. Aquí vimos tallados en madera, objetos de ceramica, cuadros, chocolates, mermeladas y gran variedad de productos de bastante buena calidad, solo que la persona que nos atendió se quejó de falta de apoyo de la Municipalidad, ya que si bien el lugar esta muy bien ubicado como para el paso de quienes van hacia el norte, carece de promoción y la gente pasa de largo. Menos mal que nosotros ibamos en bicicleta y nos encontramos de frente con el lugar...
En petorca nos dimos un merecido descanso en una placita muy acogedora, para luego continuar rumbo a Pedegua donde nos encontrariamos con los demas....CONTINUARÁ...
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